Posesión Satánica (The Possesion)

Ficha Técnica:

Director: Ole Bornedal

Género: Terror

Duración: 90 min

Año en el que se estreno: 2012

 

Sinopsis:

Clyde y Stephanie viven separados después de 3 meses de divorcio. Cada cierto tiempo las hijas visitan al padre y pasan el fin de semana con él. En una de esas ocasiones, se toman con una venta de garaje en la que Emily, la hija menor, se interesa por una caja de madera con extraños tallados, Clyde decide comprársela junto con otras cosas, sin saber el mal que alberga en el interior de la caja.

 

Opinión:

En  lugar de actualizar el blog con películas de tiempo atrás, pensé en darle algo de frescura al blog y escribir una reseña sobre una película de terror  titulada  “Posesión Satánica”, la cual que se exhibe actualmente en cartelera.

Aprovechando la monotonía de un domingo decidí salir de casa e ir al cine, consciente de que la película podría ser mala pero abriéndome a la posibilidad de darle una oportunidad, después de todo pensaba lo mismo sobre “La Noche del Demonio” (Insidious) y resulto ser una gran sorpresa de terror que le hace justicia al género.

Por cuestiones de tiempo escribí dos reseñas, una para la radiodifusora a la que escribo con regularidad y otra para el blog, la cual tendría una opinión más personal y menos seria sobre la película (sin mencionar que podría mofarme hasta el cansancio).

Decidí añadir ambas reseñas en la página para que ustedes decidan cual consideran como mejor, primero será la de la  radiodifusora y la segunda la dedicada  para el blog:

 “Posesión Satánica” es una película de terror que denomino como “estacional”, aquellas que salen cada cierto tiempo y que tienen como interés principal atraer a los cinéfilos aficionados que desean matar las ganas de ver una película de terror. En si  aportan poco al género y se limitan a reusar los mismos elementos que otras cintas de terror; la familia con problemas (por lo general divorcios o enviudo), el ente sobrenatural que azota la tranquilidad del hogar (que casi siempre ronda a los hijos), un progenitor que realiza una búsqueda exhaustiva por salvar a su familia ( y es acosado desde el mas allá en el proceso), un enfrentamiento con el ente (con religión de por medio) y un aparente final apacible que termina con el ente fantasmagórico ganando la batalla de una u otra forma (cuyo único propósito es dar pie a múltiples secuelas).    

Es un patrón hollywoodense fácil de visualizar y que describe en pocas palabras la trama de Posesión Satánica, la cual además de caer en lo genérico decide enganchar al público con una frase tan mediocre que bien podría tomarse como patrón para discernir que película de terror será una mala película ; “Basada en una historia real”.

Patrañas, está basado en los múltiples videos de posesiones demoniacas que aparecen en la red y en la leyenda urbana “La Caja Dybbuk”, que habla de un demonio del folclore judío contenido en una caja que causaba males a todo aquel que la abriera.

Lo anterior parece ser el único elemento original rescatable de la cinta ya que los sustos de escena consisten en la poseída saliendo de cuadro y reapareciendo en la cara de los asustados personajes, con un notable sobreuso de efectos especiales.

Es un tanto desconcertante encontrar que Sam Raimi (director de El Despertar del Diablo, Arrástrame al Infierno y la trilogía de Spiderman)  sea uno de los productores de Posesión Satánica, pues es una película que carece de originalidad y maneja un terror genérico tan previsible que resulta deleznable.

Contadas son las palabras que restan para describir esta película, es una más del montón, una cinta fácil de olvidar con poco atractivo visual y una historia que no se esfuerza en salir de lo cotidiano. Hagan un favor y ahorren el dinero que podrían usar al ver esta película para otra que de verdad valga la pena.      

Ahora viene lo divertido, la crónica de un amargado en su primera película comercial:

Era uno de esos días habituales en el que quería salir de la monotonía y hacer algo con mi vida pero no conseguía pensar en una forma para conseguirlo. Mientras más pensaba, mayor tiempo perdía y las opciones comenzaban a disminuir.

Resignado por las circunstancias pero a la vez necio con la idea de salir del ordenador y vivir un poco, termine planeando una salida rápida al cine a ver una película cuyo título dejaba poco que desear; “Posesión Satánica”.

Increíble la forma que el titulo consiguió ser redundante con tan solo dos palabras…

Pensándolo bien ¿Qué clase de posesión NO es satánica?… La primera imagen al escuchar la palabra posesión siempre involucra demonios y diablos de por medio, pero ¿Alguna vez han escuchado de una posesión donde no haya materia satánica involucrada? Algo así como… emmm…. Digamos… ¡Santa Claus poseyendo la carne de los impuros para encaminarlos a la bondad!  Woa ahora eso si sería interesante;

 

Predicador: ¡Por todo el poder que me concede la iglesia, te ordeno a que abandones este cuerpo espíritu de la  navidad! ¡Aquel al que todos llaman Papa Noel!

Poseído: ¡HO HO HO!

Predicador: ¡Sal de este cuerpo monstruo navideño! ¡Ni siquiera es invierno!

Poseído: ¡El espíritu navideño puede estar presente durante todo el año predicador White!

Predicador: ¡Bestia impura te ordeno que abandones este cuerpo! ¡Ni siquiera eres real! ¡Fuiste inventado por Sears para aumentar las ventas de fin de año y evitar la bancarrota de muchas empresas!

Poseído: Eso es lo que usted cree predicador, pero la verdad se remonta más allá de los orígenes de Jerusalén…

Predicador: oh Dios santo…

Poseído: ¡HO HO HO!

 

Sería un maldito éxito, la llamaría  “Posesión Navideña del Tercer Tipo”, estelarizada por Will Smith como el predicador y Jack Nicholson como Santa Claus. Tendría tantos Oscares que me darían un Oscar por tener tantos Oscares.

Volviendo al tema, decidí mandar por un tubo las interacciones sociales y la etiqueta, y me movilice al cine esperando pasar el tiempo con algo aparentemente nuevo aunque cotidiano.

Por alguna extraña casualidad una pareja de jóvenes decidió sentarse al lado mio aun cuando tenían disponible una sala entera para acomodarse. Al cabo de unos minutos comenzó el “romance” y el tronar de labios ensalivados con cierta pasión de por medio.

Mi rostro durante todo el amorío juvenil.

Quería lanzarles el asiento pero eso probablemente solo incrementaría su éxtasis, por lo que me limite a recargarme en el otro extremo e ignorar la demostración de afecto.

La película comenzó después de lo que aparento ser un siglo de comerciales. Desafortunadamente encontré la primera piedra en el zapato con la que supe que sería una mala película; el bien conocido lema  “Basado en una historia real”. Es una oración que busca tocar fibras sensibles en el espectador, cuyo único propósito es predisponer a la persona a que debe tener miedo porque lo que sucede en el filme fue real y podría pasarle a él o a sus seres queridos tarde o temprano, como una especie de maldición de la que no se puede escapar. En pocas palabras un intento fútil del director por asustarnos sin recurrir a elementos audiovisuales, lo cual resulta ridículo pues la mente humana requiere de algo más complejo que una oración para provocarse miedo.

En fin, era muy tarde para que abandonara la sala (oh muy temprano si lo vemos en perspectiva) por lo que nuevamente tuve que aguantarme y contener las recurrentes ganas de aventar mi asiento a una entidad cercana.

Terminaron los créditos de inicio y prosiguió la segunda piedra en el zapato; la trama estereotipada de familia con problemas que súbitamente es acosada por un fenómeno paranormal. Sobreentiendo que es un contexto en el que se presta para mayores dramas y dilemas emocionales, pero es algo que se ha sobre utilizado en tantas películas que comienza a ser aburrido, pues ya se sabe que al final la familia podrá con todo y pese a la adversidad volverán a estar juntos. Ese tipo de basura hollywoodense que le gusta a las masas.

Continuando con la narración, la trama de la película comienza con una venta de garaje en el que una caja demoníaca atrae la atención de Emily (porque todos sabemos que a las mujeres les encantan las cajas endemoniadas), la hija menor de lo que solía ser el matrimonio de Stephanie y Clyde Brenek. Dicha caja es comprada por su padre sin mucho interés por su contenido o sus extraños tallados antiguos.

Ese es un buen padre, alguien que le importa un demonio una caja que bien podría haber contenido ántrax o el cadáver de un recién nacido en un frasco lleno de formol pero que sin dudarlo un segundo decide comprárselo a su hija menor junto con un conjunto de accesorios victorianos.

Lindo sombrero pequeñuela, debes invitarme a tomar el té un día de estos.

 

La peculiar adquisición rápidamente afecta a la pequeña Emily, quien pasa de ser una adorable jovencita a una oscura silueta con forma de niña:

-Emily: Las voces en mi cabeza dicen que soy bonita…

-André: ¡LAS VOCES MIENTEN! *la tumba del columpio*

 

Y de un día para otro Emily se convierte en el espectro de Satanás gracias a la influencia de la “Caja de Dybukk” la cual de hecho está inspirada a una leyenda urbana sobre una caja  similar vendida en internet que causaba males y desgracias a quien osara abrirla. Aunque si me lo preguntan cualquier chica se transformaría en un demonio insoportable teniendo una madre histérica con dilusiones sobre el vegetarianismo. Sea cual sea la razón el resultado sobre la niña es evidente:

Sonambulismo persistente, conjuntivitis extrema, manos que salen de su boca… esta niña tiene serios problemas.

 

Y como todo buen padre Clyde decide tomar acción y…

Abre la caja…

Lástima que eso ¡SOLO LO HIZO MAS FUERTE!  ¡HUUUUUUNG!  Ocasionando la muerte del padrastro de Emily, hecho que ni siquiera fue mencionado en el resto de la película. Una pena total para la familia sin duda, sobre todo en aquella donde  parte en la que les importo un C@r*j0.

Así es como Clyde finalmente cae en cuenta que para combatir un demonio judío debe hacer el máximo sacrificio conocido por el hombre…

Convertirse en judío.

Ok no, pero casi. Clyde pide ayuda a un sacerdote judío para exorcizar a su querida Emily y traspasar el demonio a su cuerpo.

Obviamente al demonio no le gustan los exorcismos y golpea al judío en un espectáculo de luces parpadeantes y vientos infernales que carecen del énfasis como para provocar algún tipo de tensión, ni hablemos de miedo.

Si le quitamos las luces destellantes y el fondo negro, así de ridícula se vería la toma.

Es así como después de perseguir a una poseída que aparece y desaparece por todo el mendigo hospital consiguen exorcizarla y meter al demonio nuevamente en la caja. Final feliz, con la familia reunida nuevamente y un sacerdote que se encargara de la caja maldita.

¿Saben que hubiera sido innovador? Que el demonio fuese expulsado por el pecho de la niña como un xenomorfo de la película Alien, mientras que el padre con cara de espanto tenga que combatirlo dándole zapatazos hasta la muerte. Seria encantador, probablemente le darían un Óscar por “Mejor explosión de plexo solar en el cine contemporáneo”.

Pero justo cinco minutos después del aparente final feliz el carro donde viajaba el sacerdote es embestido por un tráiler, lo que resulta en la muerte del pobre hombre. Eso si la caja sale intacta, lista para ser recogida por otro incauto que sufrirá sus tormentos.

Ultima piedra en el zapato, aquel final es una mera excusa para crear secuelas y cumple con la misma trama de una película de terror con final abierto; sin importar lo que pase, el ente sobrenatural debe ganar. No es que repudie este tipo de finales, de hecho son muy de mi agrado, pero pareciera que ahora por ley cada película de terror debe terminar exactamente así,  lo cual resulta predecible y poco original.

Rolaron créditos en pantalla, mi rostro seguía engarrotado en una expresión de disgusto. Mala suerte, había apostado sobre la calidad de esta película y perdido, la diferencia es que aposte  con una ruleta rusa y ahora debía recoger los restos de materia gris esparcidos por todo el suelo.

Y así concluye la crónica de un amargado en su primera película comercial. Más de dos mil palabras solo para decir una sola idea: Posesión Satánica es una mala película y el terror comercial es basura de un restaurante de comida china.

 

Links de Interés:

http://www.youtube.com/watch?v=Qh3iFv3C7Q8 (Tráiler de la película)

http://es.wikipedia.org/wiki/Dybbuk (Sobre el demonio de la película)

http://es.wikipedia.org/wiki/Caja_Dybbuk (Sobre la leyenda urbana)

 

 

PD: Vergüenza debería darme estar actualizando el blog tan irregularmente, lamentablemente la escritura en mi caso funciona con inspiración y casi todo el tiempo lo he perdido durmiendo y en partidas de Liga de Leyendas. ¡Te maldigo procastinacion! ¡Quiero vivir!

 

PD2: No encontré un enlace para la película, la mayoría de las opciones eran filmaciones dentro de una cámara en el cine y la verdad la película no esta tan agradable como para verla en esa calidad… si planean verla claro está.

 

PD3: Esta película me da una idea. Conseguiré la dichosa caja endemoniada y abriré un centro de consulta para parejas con problemas conyugales. Les diré que la solución de todos sus problemas se encuentra dentro de la caja y que deben abrirla juntos para resolver el problema. Cuando el demonio empiece sus fechorías les venderé la solución por quinientos dólares. Seré tan malo como el demonio que habita en la caja ¡Muaha!

 

Por André

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